Es ése indefinido misterioso, ése con quien luchamos día a día, ése que silencioso nos abraza lentamente, lo sentimos, nos gusta...
Es ese ladrón que sin contemplaciones siempre nos ronda, nos seduce, los más osados han luchado contra él, una lucha en vano...
Pero es siempre también, ése a quien deseamos con locura, ése a quien cuando no llega lloramos...
Nadie escapa de él, nadie está impune a su poder, todos estamos a su merced.
Nunca sabemos qué ocurre en nuestra mente, pero el sueño siempre acaba venciéndola...

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