domingo, 30 de octubre de 2011

Eres la llave de tu realidad.


Los muros atrofian la vista.
Los condimentos de la comida atrofian el gusto.
Las cremas habituales atrofian el tacto.
Los ruidos artificiales atrofian el oído.
Los olores innaturales atrofian el olfato.

Y si a través de los sentidos captamos la realidad. 
Algo va realmente mal.

jueves, 20 de octubre de 2011

A salvo.





Me encanta que haga frío, porque entonces me abrigo, y abrigado me siento abrazado, y abrazado me siento querido, y más que querido me siento amado, y por ello protegido, y me hace sentir especial, y comprendido, y así importante... me hace sentir... 
vivo.

martes, 11 de octubre de 2011

Conozco a ésa persona.





Hace mucho tiempo, una persona hizo una auténtica estupidez, no hay noche en que los recuerdos no la destruyan por dentro y por fuera, la veo sufrir en silencio, menos cuando duerme, se retuerce, se aruña, se deja la piel en cada sueño.


Cuando conocí a ésa persona, era exageradamente tímida y no tenía en quien confiar. De pronto éso cambió, se llenó de vida y felicidad. Me contaba orgullosa semana tras semana que era feliz.


Hubo un día en que sentí que mi corazón se hinchaba, exprimiendo mis pulmones y dejándome sin respiración. Me di cuenta de su cara, me di cuenta de que no reflejaba nada, miraba y no veía, me hablaba pero no pensaba, estaba destrozada.


Ésa persona no quiere que pienses que ya no sale porque esté deprimida, quiere que sepas que no lo hace porque, salir sin estar contigo, hace que nada tenga sentido.
Ésa persona me contó, que cuando eso pasa toda su realidad da vueltas y vueltas, todo sucede con mucha prisa.


Yo sé que las prisas la desestabilizan y la vuelven torpe, realmente conozco a esa persona. En una ocasión me dijo.
"Mi cuerpo deja de obedecerme, solo puedo ver lo que hago, lo que ocurre, sin poder hacer nada por cambiarlo, como si mareas de insospechada fuerza me arrastrasen, como si una niebla tremendamente cálida me rodease y no, no es como una pesadilla, porque no está, la maravillosa posibilidad, de despertar."


He sido testigo de como cada mañana, ésa persona al despertar, sin piedad de sí misma, se lanza de cabeza a las profundidades de sus recuerdos, de su familia, de sus amigos, de los vivos, y de los ya muertos, veo las emociones sacudir su cuerpo, me contó con el rostro sudoroso en nuestras habituales charlas.
"Me hacen sentir frágil, que me puedo romper en cualquier momento, que me levanto y camino y como y vivo, pero que no me despierto."


Tengo su diagnóstico. 
Tanto tiempo de transmitir la energía de la vida y la alegría, dejó a esa persona seca y muy fría, haciéndola sentir que sus días son una simple monotonía de la que la muerte sería la única salida. 


Pero, no, no está ésa persona tan cuerda como para darse el gusto. Tiene por responsabilidad una familia, que no lo sabe, pero vive gracias a su sacrificio.


Ahora, te hablo directamente a ti, debo proteger a esa persona. Con tanta ira y toda la fuerza de mi ser, te digo que te pierdas, y que por tu bien no te vuelva a ver. No es la materia física lo que realmente hace daño. Y créeme, soy especialista en ése ámbito